Los elementos de la “Tabla Económica”

BM y FMI

La historia del desarrollo económico está lleno de intentos de corregir los “errores” de la política de desarrollo. El método consiste en añadir nuevos elementos a la orden del día. Este enfoque ha dado lugar a la adición de un número cada vez mayor de temas, desde las preocupaciones ambientales a las políticas sociales, en las discusiones políticas.

Por lo tanto, la cuestión no es añadir nuevos elementos a la estructura, sino evaluar si los elementos que ya están presentes están trabajando, y si no es así, pues que se elimine. El único elemento que se destaca en este sentido es la deuda, como una herramienta de la política de desarrollo económico, social y político.
En el siglo XVIII se enunció la teoría de Libre Comercio. Esta teoría sirvió de justificación política a potencias marítimas como Inglaterra que impuso, a escala internacional, una división del trabajo que resultó mucho más eficaz que el propio sistema colonial en cuanto al saqueo de los recursos.
En 1941 se estableció el intercambio desigual por parte de las potencias que luchaban contra los Nazys (EE.UU., Inglaterra y Francia). Es por eso que el 14 de Agosto de 1941, a bordo del USS Augusta, se declara la Carta del Atlántico que promueve la descolonización, el libre intercambio y la libre circulación marítima.
Pero también en ese mismo año, 1941, se promueve la idea desde el influyente Consejo de Relaciones Exteriores (CFR por sus siglas en inglés),  la necesidad de de la creación instituciones financieras de alcance mundial. En 1944, Bretton Woods legaliza el sueño con la creación del FMI y el Banco para la Reconstrucción y el Desarrollo, hoy Banco Mundial (BM).

El FMI y el BM fueron creados como agencias especializadas de la Naciones Unidas. De acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, estas instituciones financieras debían ser controladas por el Consejo Económico y Social que supervisa la Asamblea General de la ONU. Si este acuerdo se hubiese mantenido, el FMI y el BM serían algo que rinde cuentas en un sentido más amplio que justo a los intereses bancarios del primer mundo. Pero ni el FMI ni el BM operan bajo el control de la Asamblea General de las Naciones Unidas, como demanda la Carta de la ONU. Y es que el FMI y el BM no son democráticos ni en su funcionamiento interno ni en el impacto de sus políticas. (Véase, ¡Cuidado con el Fondo Monetario Internacional!,Txetxu Ausín, El Huffinton Post. Publicado: 04/08/2013).

Funcionamiento interno: El principio de “un dólar, un voto”. Cada país tiene un determinado poder de voto dentro del organismo, dependiendo del tamaño de su economía (PIB), cuenta corriente, reservas internacionales y otras variables económicas. Como decía Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía y antiguo economista jefe del Banco Mundial: “El principal problema que veo en el FMI y el BM es que los derechos de vote no están repartidos en base a los principios de cualquier sociedad democrática. La mayoría de los votes están en los países industrializados más ricos. En EEUU y en Europa nadie aceptaría el principio de que un dólar equivale a un voto. Pero éste es el principio que subyace en el FMI y en el BM. Cuanto más dinero tienes, más votos tienes. (Véase, ¡Cuidado con el Fondo Monetario Internacional!,Txetxu Ausín, El Huffinton Post. Publicado: 04/08/2013).

Las decisiones se toman con una mayoría cualificada de 70%, aunque algunas decisiones (16 de 40) se toman con una mayoría calificada de 85%. Dado que Estados Unidos posee 16.74%, el sistema le otorga un poder de veto sobre las decisiones tomadas por el organismo financiero. Así, el FMI ha sido una correa de transmisión de la Secretaría del Tesoro de USA (históricamente, el director del FMI ha sido siempre un europeo pero lo aprueba en la práctica el gobierno federal de EEUU). Algo similar sucede con el Banco Mundial. Las suscripciones de capital son proporcionales a la riqueza de cada país determinando el número de votos de cada uno de estos: por ejemplo, a la fecha, EEUU controla el 16.38% de los votos; Japón el 7.86%, Alemania 4.48%, Francia 4.30%, Italia 2.78% y Gran Bretaña el 4.30%. En contraste 24 países africanos controlan juntos sólo el 2.85% del total. (Véase, ¡Cuidado con el Fondo Monetario Internacional!,Txetxu Ausín, El Huffinton Post. Publicado: 04/08/2013).

A lo largo de este tiempo, la deuda ha sido utilizada por las instituciones financieras internacionales y los países acreedores por igual a empujar a los países en desarrollo a adoptar políticas que, en todo caso, les impiden garantizar las condiciones mínimas de vida para sus poblaciones.
Esto funciona de esta manera: El BM financia el desarrollo y el FMI brinda recetas para mejorar las estructuras y políticas de los Estados. Las misiones reales: obligar a los países a levantar las barreras a las inversiones de capital, conducirlos a la privatización de sus recursos sin importar el costo social, provocar un ciclo de endeudamiento, favorecer a las transnacionales y, claro, apoyar a gobiernos y políticos cómplices!
Las políticas que nos recetan estas instituciones son tradicionales: Desregulación, Privatización, Liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas, Liberalización del comercio internacional (Acuedos de Libre Comercio), Un tipo de cambio competitivo (El Dolar), Liberalización de los tipos de interés (se suben los intereses bancarios de préstamos y tarjetas de créditos cuando el banco lo considere), Reforma Impositiva (más impuestos)!
Por lo tanto, si algo hay que hacer, es cancelar las deudas públicas de los países en desarrollo. Cancelar las políticas que nos recetan estas instituciones.Porque las políticas impuestas a los países en desarrollo han paralizado su capacidad para alcanzar su propio desarrollo interno.
Hoy en día vemos que se ha desmaterializado las estructuras económicas clásicas, bajando los niveles productivos de industrias de bienes y consumo, e inventan una economía basada en los productos financieros (o sea, en la especulación) y en el cobro de derechos de propiedad intelectual (o sea, de derechos por el uso).
Todas estas políticas neoliberales se traduce a lo siguiente: Austeridad (que es igual a pobreza); Ajustes (explotación) y crecimiento económico (ganancias para la oligarquía local y las corporaciones internacionales).
Mientras sigan los países en desarrollo sometidos a las políticas de estas instituciones financieras internacionales creamos una dependencia excesiva por parte de nuestros gobiernos hacia ellos. Y esta dependencia hace que sean estas instituciones que terminen teledirigiendo las economías de los países en desarrollo!
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s